Resulta imposible relatar la presentación del libro Almanegra -segundo tomo de la Trilogía del Perdón- sin hablar del fenómeno social que representa cada evento que convoca Florencia Bonelli. Cerca de las 11 de la mañana sus fans comenzaron a dividirse por partes iguales entre la sala en la que se realizaría la presentación y el stand de Penguin Random House donde al finalizar firmaría ejemplares. Rápidamente la fila en el stand copó las calles del predio. A su vez, la sala José Hernández, con capacidad para 1000 personas,  se colmó rápidamente de lectores ávidos por escuchar a la autora. Es inusual que un personaje que no sea del mundo del espectáculo, ni mediático ni provenga de la política reúna tal cantidad de gente. Cerca de las 15, minutos después de dar sala, Florencia Bonelli abrió el tan esperado encuentro con sus lectores. Sí, la novela romántica también convoca hombres, lejos del precepto de que sus lectoras son mujeres, ellos también se hicieron presentes. Y no solo para acompañar a sus parejas, amigas o madres, sino porque estas historias también son devoradas por los hombres. La calidez con la que la recibieron hizo vibrar la sala con aplausos y profundas demostraciones de afecto.

En una charla distendida y relajada, con el carisma que la caracteriza, Florencia Bonelli habló con su presentadora – Débora Pérez Volpin- sin tapujos sobre los motivos que la empujan a escribir y las intimidades de los protagonistas de sus historias.  “Mis personajes son mis hijos, pero Aitor, que sufrió traumas de chico, es el preferido, como toda madre protege al más débil. Escribir esta trilogía fue un viaje incríble, terminé la tercera parte y me puse a llorar. Fue la primera vez en mis años de escritora en la que me pasó algo así, la emoción era tan grande porque Aitor es increíblemnte complejo y Manú entiende todas sus complejidades”.

También se refirió a la fuerza con la que a menudo los escritores son manipulados por sus personajes: “Aitor tiene una personalidad muy rica desde el punto de vista psicológico, yo no pensé que fuera a tomar tanto poder sobre mí y me dominó toda la novela, esa es la verdad”.

La trilogía atraviesa, a través de sus personajes, una historia de amor y de redención: “Perdonar siempre a la persona que amamos profundamente trata de reconocer las fallas, porque uno también las tiene. Para perdonar te tienen que pedir perdón, tiene que existir el arrepentimiento. Para mí el perdón es limpiar, limpiarme de la bronca que tengo. El perdón limpia”, expresó Bonelli.

Al finalizar la presentación la autora firmó cerca de 3000 libros durante más 7 horas en el stand de Penguin Random House.